miércoles 14 de octubre de 2009
Un dos un dos
Simulamos el movimiento
Mientras la gran correa transporta nuestros cuerpos
que rígidos se dejan llevar hasta el abismo
Un dos un dos
Un pinchazo retuerce la columna vertebral
y nos obliga a presentir el asqueroso olor a purificación
Un dos un dos
Uno por uno llegamos a nuestro turno
Las luces tiemblan y el aire se hace insoportablemente metálico
Alguien grita, grita y resiste
Pero es muy tarde ya
Nada detiene el destino
...(Silencio)... (Silencio)
Uno de los nuestros está por caer
Nota: Con este intento de poema retomo mi blog. Gracias por las visitas silenciosas.
4 comentarios:
Bienvenida de vuelta, Marie
Espero que las conexiones con el internet y con las musas te permitan quedarte.
Franklin P
Parece que has empezado de nuevo. Yo también. Tú y yo, parece, no podemos resistir el impulso de destruirnos. En la destrucción hay creación; hay posibilidad.
Parece que has empezado de nuevo. Yo también. Tú y yo, parece, no podemos resistir el impulso de destruirnos. En la destrucción hay creación; hay posibilidad.
Franklin, gracias por la bienvenida.
Yo también espero que las musas no me abandonen, y que el internet no me de tanto problemas.
Víctor, me ha encantado la similitud que has hecho entre la creación y la destrucción. Tienes razón, nos destruimos en cada proceso creativo, y se nos hace tanta difícil mantenernos alejados de esta autodestrucción.
Gracias por visitarme.
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